FAMPA Los Olivos denuncia que el alumnado de la escuela pública de Jaén vuelve a freírse

La Federación critica que la inversión anunciada por la Junta de Andalucía no ha sido ni suficiente, ni eficaz, ni ha llegado de forma real a los centros educativos públicos, y reclama actuaciones urgentes de climatización frente a las altas temperaturas.

FAMPA Los Olivos denuncia públicamente la grave situación que vuelve a padecer el alumnado de los centros educativos públicos de la provincia de Jaén durante los meses de mayo y junio como consecuencia de las altas temperaturas en las aulas.
Bajo el lema “¡Nos freímos en clase!”, la Federación Provincial de Asociaciones de Madres y Padres del Alumnado de la Escuela Pública de Jaén alerta de que, un año más, miles de niños, niñas y adolescentes están recibiendo clase en condiciones que no pueden considerarse saludables ni adecuadas para el aprendizaje.

Desde FAMPA Los Olivos se considera que la respuesta de la Junta de Andalucía ante este problema estructural ha sido claramente insuficiente. La inversión anunciada, lejos de resolver la situación, no ha sido buena, no ha sido suficiente y, en muchos casos, no ha llegado de forma efectiva a los centros educativos que más lo necesitan.

La Federación recuerda que las altas temperaturas no son una molestia puntual, sino una realidad que afecta directamente al bienestar, la salud, la concentración y el rendimiento del alumnado, así como a las condiciones laborales del profesorado y del personal que trabaja en los centros. “Las aulas no pueden convertirse en espacios donde el alumnado tenga que soportar temperaturas extremas durante horas. No hablamos de comodidad, hablamos de salud, de dignidad y de derecho a una educación pública en condiciones adecuadas”, señalan desde FAMPA Los Olivos.

La organización critica también las instrucciones trasladadas a los centros educativos, que considera laxas, poco ambiciosas y alejadas de la realidad diaria de muchos colegios e institutos. Según FAMPA, plantear medidas relacionadas con sombras puede ser útil para determinados espacios exteriores, pero no resuelve el problema dentro de las aulas, donde el alumnado permanece la mayor parte de la jornada escolar. “Las sombras pueden aliviar patios o zonas comunes, pero no sustituyen a una climatización adecuada. El problema está dentro de las clases, donde se imparten materias, se realizan exámenes y el alumnado debe mantener la atención durante horas en condiciones térmicas inaceptables”, insiste la Federación.

FAMPA Los Olivos considera que no basta con abrir ventanas, bajar persianas, reorganizar horarios o recomendar hidratación. Estas medidas pueden ser complementarias, pero no pueden presentarse como la solución a un problema que requiere inversión real, planificación seria y actuaciones estructurales en los centros educativos públicos.

Por ello, la Federación exige a la Junta de Andalucía un plan urgente y eficaz de adecuación climática de los centros educativos, que contemple climatización, ventilación adecuada, aislamiento térmico, eficiencia energética y actuaciones específicas en aquellos colegios e institutos que presentan mayores carencias.
Asimismo, FAMPA Los Olivos reclama que se escuche a las comunidades educativas, a las direcciones de los centros, al profesorado, a las AMPAs y a las familias, que son quienes conocen de primera mano las condiciones reales en las que el alumnado está recibiendo clase durante los meses de más calor.

La Federación subraya que la escuela pública no puede seguir funcionando a base de parches, improvisaciones o medidas temporales. La provincia de Jaén, especialmente afectada por temperaturas elevadas en primavera y verano, necesita centros educativos preparados para afrontar el impacto del calor y garantizar espacios seguros, saludables y dignos.

“Cada año se repite la misma situación y cada año las familias volvemos a denunciarlo. El alumnado de la escuela pública no puede seguir pagando la falta de planificación y la falta de inversión suficiente. Nuestros hijos e hijas tienen derecho a aprender sin freírse en clase”, concluyen desde FAMPA Los Olivos.
Con esta campaña, FAMPA Los Olivos se suma a la denuncia de CODAPA y del movimiento de familias de la escuela pública andaluza, reclamando soluciones reales y urgentes para que ningún niño, niña o adolescente tenga que soportar temperaturas extremas mientras ejerce su derecho a la educación.